Nunca digas la palabra “espléndido” hasta que no hayas visitado Nikko.
Esto es lo que dicen los japoneses. Y no les falta razón.
Aquí está la mayor concentración de templos en Japón, junto con Kyoto y Nara. El símbolo de Nikko es el de los 3 monos sabios: no digas ningún mal, no escuches ningún mal, no veas ningún mal. Situado a dos horas en tren de Tokyo.
Los bosques alrededor de Nikko poseen una gran población de monos. Asociado con la idea sintoísta relativa a la relación del hombre con la naturaleza, posee un significado sagrado para los japoneses.
Cogimos el tren muy temprano, hasta Utsunomiya desde Ueno, hicimos el transbordo desde la JR Tohoku Line hasta la JR Nikko Line, y luego el tren para Nikko.
La estación de Nikko de la línea JR queda a sólo una manzana de la carretera principal desde la que hay un camino de subida hasta la zona de los santuarios. Para ir de la parada de tren hasta esta zona de santuarios hay que tomar los autobuses nº1 o 2 hasta la parada de Shin-kyo. Se puede ir caminando, pero creo que serían unos 40 minutos, y es mejor reservar fuerzas para las visitas.
Compramos una entrada combinada para poder acceder al templo de Rinno-ji (en una taquilla cerca del mismo templo) y a los santuarios de Tosho-gu y Futarasan-jinja. El Nemuri-Neko (Gato dormido) en Tosho-gu, hay que pagarlo a parte.
Visitamos primero el Rinno-ji (el salón del tesoro está dentro y hay que pagarlo por separado). Después el Toshu-gu. Entramos por una gran puerta con una pagoda de 5 pisos a la izquierda. La auténtica puerta de acceso es la Omote-mon flanqueda a ambos lados por reyes Deva. Luego subimos, pasando por el gato dormido, a la tumba de Ieyasu.
Por último visitamos el Futarasan-jinja, y volvimos andando hasta el puente sagrado el Shinkyo, donde
nos hicimos unas fotos, y empezamos a buscar un sitio para comer. Justo en la esquina frente al puente (en el lado del pueblo) hay una tienda de souvenirs con un restaurante en la segunda planta. Ahí comimos el mejor arroz con curry (カレーライス, karē raisu) de todo nuestro viaje. Muy recomendable.
Por la tarde, volvimos a Tokyo y paseamos un buen rato por Akihabara.
De vuelta en el hotel, preparamos las maletas con la ropa necesaria para pasar nueve días en varias ciudades de Japón: Osaka, Kyoto, Miyajima y Takayama.
